23 diciembre 2024

Crítica. Cine. "Ludo".

 



"Ludo" es una película de terror india de 2015 dirigida por Qaushiq Mukherjee y Nikon que se puede ver por Netflix.

¿Una película sobre el problema de la ludopatía? No, no sé.

Brevemente podemos decir que la trama gira en torno a cuatro jóvenes, que buscando divertirse en la noche, luego de algunos intentos frustrados de alojarse en algún hotel, se adentran en un centro comercial y aguardan a que cierre para poder disfrutar del lugar para ellos solos. Sin embargo al poco de comenzar la diversión se encuentran a una misteriosa pareja que los invita a jugar un juego de mesa con consecuencias siniestras.

Si bien la película ha recibido críticas mayormente negativas, 2,3/10 en “Filmaffinity” y 2,8/10 en “IMDb”, considero que cuando la nota es tan baja algo debe haber de interesante. Por otro lado me interesó porque la ubican entre géneros tan variados como el de terror, fantasía, suspenso o thriller.

En primer lugar las cuestiones técnicas. Ha participado en diversos festivales y fue proyectada en el Festival de Sitges de 2015. Su duración, se agradece, 92 minutitos; el casting, absolutamente impronunciable, son todos indúes, por lo que ni idea de quienes son. Quizás renglón aparte merezca una de las actrices, me refiero a Subholina Sen, cantante, actriz y performer, que destaca en el sexteto principal de actores.

Lo bueno del film: los giros de guion son tan bruscos que uno nunca sabe hacia dónde va la cosa, que en el cine actual no es poca cosa, sino sigan mirando La Brea. Por otro lado los efectos especiales son casi nulos, se nota que está hecha con dos rupias. El maquillaje es bastante flojo también y si uno logra suspender la credulidad por un rato se puede llevar unas buenas salpicaduras de sangre pues el gore abunda en unas escenas muy bien logradas dentro de ambientes que terminan sintiéndose muy opresivos.

A ello debemos sumarle la sensualidad exótica (para los occidentales) de las sufrientes actrices, pues a lo largo del film verán tripas, muertes, muchos primeros planos con sangre y gritos por doquier. Por tanto en resumen, resultan bastante convincentes.

El film comienza con una sentencia moral, que al final se hace realidad. La madre de una de las chicas pretende impedir que salga de fiesta con “esas ropas”. Pareces una prostituta, le dice, por lo que la chica huye, dejando su teléfono móvil en el dormitorio. En las escaleras del edificio se encuentra con su amiga de andanzas para ir al encuentro de sus dos enamorados, unos muchachos un poco tontos, que las llevarán de parranda.

La cuestión es que todos desean tener sexo pero luego de beber algunas copas descubrimos que la moral indú es bastante férrea pues no pueden hacer algo tan sencillo como alquilar un hotel por horas para poder hacer eso que tanto anhelan. Total que deambulando ingresan a un centro comercial para disfrutar del aire acondicionado y aguardar a que cierre para tenerlo a sus anchas, sin embargo una extraña pareja (¿ancianos?, ¿inmortales? ¿partes integrantes del centro comercial maldito?) se les aparece y los obligan a jugar un juego, el ludo, solo que este es un juego artesanal en donde si una ficha come a otra esto es literal. Es decir, juega por tu vida.

Uno de los aspectos más destacados de "Ludo" es el uso de la sensualidad exótica como recurso para intensificar la tensión narrativa. Las actrices, con actuaciones deliberadamente provocativas refuerzan el carácter inquietante de sus personajes, pues ellas acaban siendo el centro de un film inquieto e insólito a la vez.

Por suerte las escenas sangrientas son explícitas y gráficas mas no gratuitas. Están diseñadas para generar un impacto visceral, destacándose como una de las fortalezas visuales del filme dentro de lo criticable que pueda ser el producto. Pese a la escasa expresividad de los actores masculinos los amantes del cine gore aplaudimos sus muertes violentas.

Al mediar el metraje me perdí, pero hay más gore, sangre y escenas locas y dantescas, entiendo que muy propias de su cultura e inclusive algo impensado, una breve escena de una riña de gallos.

¿Porqué me perdí?, pues porque las escenas son un tanto caóticas saltando de un lugar a otro sin mayores miramientos. Para colmo de males cuando menos te das cuenta el film da un giro abrupto y abandona a los personajes del centro comercial, hasta ese momento principales, para enfocarse en los dos ancianos malditos, es decir, en la historia que da origen a la maldición.

Hay imágenes psicodélicas, pero no se abusa del recurso, todo ello mezclado con magia e ilusión, un juego maldito, una flauta mágica, y un extenso etc. de desvaríos, entre ellas una sentencia: “El juego tiene vida propia y anhela una sola cosa, sangre”. Tomá.

            En definitiva, la narrativa caótica pero efectiva junto a los elementos gore y atmósfera sensual y perturbadora, hacen de “esto” un producto digerible por lo visualmente poco común en el cine de terror indio haciendo de estos 92 minutos una experiencia recomendable para quienes buscan algo diferente en el género, especialmente si disfrutan de la combinación de lo macabro con lo provocativo.



            Mi calificación: ∞ (el 8 acostado, obvio) /10. No me siento capaz de calificar esto. Felipe Bochatay.

15 septiembre 2024

Recordando a Adolfo Bioy Casares. Por Felipe Bochatay.

 

Introducción.

El escritor Adolfo Bioy Casares es considerado uno de los escritores más importantes del s. xx en Latinoamérica. Nació en una familia acomodada en Buenos Aires, Argentina, un 15 de Septiembre de 1914 y falleció en Buenos Aires, Argentina, en 1999. Cursa estudios universitarios en derecho, recibiéndose de Abogado, pero nunca ejerce.

Su familia poseía una biblioteca muy rica en literatura argentina y los clásicos universales, tanto en castellano, como en inglés y francés. La posición económica que gozó le permitió conocer el mundo realizando largos viajes al extranjero.

A principios de la década del ’30 conoce a Jorge Luis Borges, quien será su amigo hasta los últimos días de este. Juntos, utilizando distintos pseudónimos, escribieron a cuatro manos obras como Seis problemas para don Isidro Parodi, un libro de cuentos bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq.

Durante el año 1940 se casa con Silvina Ocampo, escritora y pintora, perteneciente a una familia de intelectuales argentinos. Es este el año de su despegue como escritor con la publicación de la novela La invención de Morel, con el que obtiene el Premio Municipal de Literatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo allí no se termina su obra, que fue extensa en cantidad y en el tiempo, publicando casi hasta su últimos días de vida, dejando en su haber importantes obras de ficción, policial, fantasía y ciencia ficción. Sus obras fueron traducidas a más de veinte idiomas y cosechó importantes premios y honores, entre ellos el Premio Miguel de Cervantes, en 1990 y el Konex, en 1994. Asimismo muchas de sus obras fueron llevadas al cine.

Participó de numerosas revistas literarias, entre ellas Sur. Junto con Borges, además, dirigió la famosa colección de novelas policiales “El séptimo círculo”, evocando a los anillos del infierno del Dante, en este caso el sétimo, reservado para los violentos. Esta colección tuvo desde 1945 el rol de difundir lo mejor de la literatura policial. Entre 1945 y 1983 se publicaron casi 400 libros con lo mejor de este género.

Lo interesante de esta colección es que sus tapas son fácilmente reconocible por los dibujos geométricos casi abstractos o cubistas de José Bonomi. En estas obras de arte en sí mismas se describe la estética de la novela policial con precisión. Bioy Casares, tiempo después, atribuyó al diseño de portada y al emblema de la colección, un caballo de ajedrez, una parte del éxito.

También con Borges y Silvina Ocampo publican la importantísima Antología de la literatura fantástica reuniendo lo mejor de un género literario que hasta ese momento no había podido gozar del podio y el respeto de la “alta” literatura.

Dice Adolfo Bioy Casares en el prólogo a esta obra:

 “Para formarla hemos seguido un criterio hedónico; no hemos partido de la intención de publicar una antología. Una noche de 1937 hablábamos de literatura fantástica, discutíamos los cuentos que nos parecían mejores; uno de nosotros dijo que si los reuniéramos y agregáramos los fragmentos del mismo carácter anotados en nuestros cuadernos, obtendríamos un buen libro. Compusimos este libro. Analizado con un criterio histórico o geográfico parecerá irregular. No hemos buscado, ni rechazado, los nombres célebres. Este volumen es, simplemente, la reunión de los textos de la literatura fantástica que nos parecen mejores. Omisiones. Hemos debido resignarnos, por razones de espacio, a algunas omisiones. Nos queda material para una segunda antología de la literatura fantástica. Deliberadamente hemos omitido: a E. T. W. Hofmann, a Sheridan Le Fanu, a Ambrose Bierce, a M. R. James, a Walter de la Mare. Aclaración. La narración titulada El Destino es Chambón perteneció a una proyectada novela de Arturo Cancela y Pilar de Lusarreta sobre la revolución del 90. Gratitudes. A la señora Juana González de Lugones y al señor Leopoldo Lugones (hijo), por el permiso de incluir un cuento de Leopoldo Lugones. A los amigos, escritores y lectores, por su colaboración. Adolfo Bioy Casares, Buenos Aires, 1940”.

 

Su pluma supo manejar con exquisitez lo fantástico combinándolo con un gran sentido del humor. Supo captar los “caracteres de lo argentino” en el Diccionario del argentino exquisito y sus obras de ciencia ficción, en especial las novelas y cuentos de los años ’40 a ’60 del siglo pasado, son joyas de la perfección llevadas a la construcción de una historia.

Dijo Borges, su gran amigo, en el prólogo a La invención de Morel:

“En español, son infrecuentes y aun rarísimas las obras de imaginación razonadas. Los clásicos ejercieron la alegoría, las exageraciones de la sátira y, alguna vez, la mera incoherencia verbal; de fechas recientes no recuerdo sino algún cuento de Las fuerzas extrañas y alguno de Santiago Dabove: olvidado con injusticia. La invención de Morel (cuyo título alude filialmente a otro inventor isleño, a Moreau) traslada a nuestras tierras y a nuestro idioma un género nuevo. He discutido con su autor los pormenores de su trama, la he releído; no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta”.

La invención de Morel, publicada en 1940, es para muchos la primera obra de ciencia ficción latinoamericana reconocida en forma amplia en el extranjero, a la par que fue su primera gran obra. Luego llegarán Plan de evasión, La trama celeste, El perjurio de la nieve, El sueño de los héroes, Historia prodigiosa y un largo etc.

Como excusa para recordarlo en el mes de su nacimiento traigo a consideración uno de sus cuentos más logrados, La trama celeste.

La trama celeste.

La trama celeste es un libro de cuentos publicado en Argentina en 1948, contiene seis cuentos entre los que se encuentra el que le da título al libro. Estos relatos son eminentemente de corte fantástico, un género que dominaba a la perfección. En todas estas seis pequeñas joyas el tema del tiempo, el espacio y el poder de la mente están presentes.

Destacan El perjurio de la nieve, en donde el horror y lo fantástico se dan cita a una obra en el que el concepto de tiempo es torcido en favor de uno de los personajes. También destaca En memoria de Paulina, en donde las diferencias entre esta vida y el más allá se conjugan con el tema de los celos.

Alerta spoiler. Si no has leído el cuento, en este momento deberías dejar de leer si no quieres toparte con algunos destripes y spoilers del cuento.

En este cuento, que inobjetablemente es una obra de ciencia ficción, el tema del espacio y el tiempo son tratados de una manera muy particular, a la par que la idea de los mundos paralelos que se tocan unos a otros por ¿cuerdas? está presente en este cuento largo. Cito:

 “… Finalmente, para lectores acostumbrados a la antigua noción de mundos planetarios y esféricos, los viajes entre Buenos Aires de distintos mundos parecerán increíbles. Se preguntarán por qué los viajeros llegan siempre a Buenos Aires y no a otras regiones, a los mares o a los desiertos. La única respuesta que puedo ofrecer a una cuestión tan ajena a mi incumbencia, es que tal vez estos mundos sean como haces de espacios y de tiempos paralelos.”

 

En estos mundos las variaciones espacio-temporales son tan ligeras que sólo un lector muy atento podrá admirar la construcción de este universo por Bioy Casares. Ello lleva a pensar que esos universos deben ser, y de hecho lo son, infinitos.

Una de las características más importantes en Bioy Casares es que casi todas sus historias tienen como antecedente o universo contenedor alguna idea filosófica o científica que la justifique. En este caso recurre a Louis-Auguste Blanqui y su obra La eternidad a través de los astros, de 1872, de donde se nutre para poblar este cuento de mundos paralelos, de los personajes dobles y triples y del espacio que se curva y se toca con otros espacios.

 

“… Alegar a Blanqui, para encarecer la teoría de la pluralidad de los mundos, fue tal vez, un mérito de Servian; yo, más limitado, hubiera propuesto la autoridad de un clásico; por ejemplo: «según Demócrito, hay una infinidad de mundos, entre los cuales algunos son, no tan sólo parecidos, sino perfectamente iguales» (Cicerón, Primeras Académicas, II, XVII). Henos aquí, en Bauli, cerca de Pezzuoli, ¿piensas tú que ahora, en un número infinito de lugares exactamente iguales, habrá reuniones de personas con nuestros mismos nombres, revestidas de los mismos honores, que hayan pasado por las mismas circunstancias, y en ingenio, en edad, en aspecto, idénticas a nosotros, discutiendo este mismo tema? [id., id., II, XL]…”

 

Trama.

“Cuando el capitán Ireneo Morris y el doctor Carlos Alberto Servian, médico homeópata, desaparecieron, un 20 de diciembre de Buenos Aires, los diarios apenas comentaron el hecho. Se dijo que había gente engañada gente complicada y que una comisión estaba investigando; se dijo también que el escaso radio de acción del aeroplano utilizado por los fugitivos permitía afirmar que éstos no habían ido muy lejos. Yo recibí en esos días una encomienda; contenía: tres volúmenes in quarto (las obras completas del comunista Luis Augusto Blanqui); un anillo de escaso valor (una aguamarina en cuyo fondo se veía la efigie de una diosa con cabeza de caballo); unas cuantas páginas escritas a máquina - Las aventuras del capitán Morris - firmadas C. A. S. Transcribiré esas páginas.”

 

La historia comienza con un breve epígrafe a título de presentación de la historia. Esta, titulada “LAS AVENTURAS DEL CAPITÁN MORRIS” es escrita en primera persona por quien en verdad no es el personaje principal, sino por Carlos Alberto Servian, quien relata la historia de un soldado argentino, Ireneo Morris, piloto de pruebas de aviones. Este sufre un accidente en una de esas pruebas y queda herido. Cuando despierta es interrogado por sus propios pares, que no lo reconocen. Los militares argentinos piensan que es un espía, por lo que queda detenido.

En esta circunstancia entra en escena una enfermera (debe tenerse en cuenta que las mujeres siempre fueron personajes fuertes en la obra de ABC) que lo ayudará a escapar de su detención pese al peligro que ello implica para la enfermera.

En definitiva Bioy Casares nos presenta tres mundos en donde las diferencias son mínimas, muy sutiles, y en las que Ireneo Morris deberá con un sentido casi detectivesco ir descubriendo las esas sutiles diferencias para salir airoso de lo que considera una broma del destino.

Finalmente sabremos que el narrador es un compañero de aventuras de Ireneo Morris que lo acompaña viajando entre los diferentes universos paralelos a la vez que otros casi idénticos “Ireneos Morris” se entrecruzan en diferentes aventuras.

En cada uno de los mundos los personajes son idénticos pero a poco que se investigue se observan sutiles diferencias de carácter, por lo que el tema del doble, tan trabajado en la literatura también acá se ve reflejado. A saber: los mundos sufren sutiles diferencias, vr. gr., en uno de los mundos Cartago no fue destruida por los romanos, por lo que la cultura cartaginesa está presente en ese universo del s. xx, por ejemplo en las calles o en los nombres de las personas.

 

“La explicación es evidente: En varios mundos casi iguales, varios capitanes Morris salieron un día (aquí el 23 de junio) a probar aeroplanos. Nuestro Morris se fugó al Uruguay o al Brasil. Otro, que salió de otro Buenos Aires, hizo unos «pases» con su aeroplano y se encontró en el Buenos Aires de otro mundo (donde no existía Gales y donde existía Cartago; donde espera Idibal). Ese Ireneo Morris subió después en el Dewotine, volvió a hacer los «pases», y cayó en este Buenos Aires. Como era idéntico al otro Morris, hasta sus compañeros lo confundieron. Pero no era el mismo. El nuestro (el que está en el Brasil) remontó vuelo, el 23 de junio, con el Breguet 304; el otro sabía perfectamente que había probado el Breguet 309. Después, con el doctor Servian de acompañante intenta los pases de nuevo y desaparece. Quizá lleguen a otro mundo; es menos probable que encuentren a la sobrina de Servian y a la cartaginesa. …”

 

Algunas conclusiones.

El cuento trata el tema, entre otros, de los universos paralelos. En esta temática fueron pioneros, junto a Borges, en introducirla en la literatura de ciencia ficción latinoamericana. Téngase presente que recién en la década del ’50 del siglo pasado Hugh Everett planteará la idea de los universos paralelos.

Por otra parte solo un muy atento lector podrá disfrutar de La trama celeste y sus diferentes mundos en plenitud. El tiempo y el espacio son conceptos fundamentales para este cuento. La repetición de los mundos, personajes y espacios son elementos fundamentales en la construcción de Bioy.

Por otro lado podemos ver algo que en El perjurio de la nieve también se percibe: la eternidad, el detenimiento del tiempo, se da por un expediente sencillo que no otra que la repetición.

Pero esta repetición se dará en diferentes territorios o por diferentes dobles de cada uno de los personajes. Así cada uno de los personajes interactuará dependiendo de la cuestión espacio-temporal y qué cultura predomine en ese mundo.

Para quien desconoce la obra de Bioy Casares, ésta es una buena posibilidad de acercamiento a su obra dado que no temo repetirme, estas son pequeñas obras de ingeniería cuentística, uno de sus mejores trabajos.

22 agosto 2024

Recordando a Ray Bradbury. Por Felipe Bochatay.


Ray Bradbury fue un escritor estadounidense nacido un 22 de agosto de 1920 y fallecido un 5 de junio de 2012. Fue principalmente reconocido por su obra de ciencia ficción que incluye obras como Crónicas Marcianas de 1950 o Fahrenheit 451, de 1953, obra que lo catapulta a la fama. 

De una capacidad literaria pulida y fina, su obra se caracteriza por ese toque literario que quizás en otros autores de esa generación dorada de la CF le faltó.

De nada sirve ponerse a recordar en una extensa biografía la vida y obra del gran Ray Bradbury. Más o menos todos la conocemos. Lo mejor será recurrir a recordar una de las obras que he leído y que me marcó: Fahrenheit 451.

Obra publicada en 1953, hace referencia a la temperatura en que el papel arde por el fuego. Esta es una obra maestra de la ciencia ficción distópica. En mi caso Fahrenheit marcó mi juventud como una de las primeras aproximaciones a la literatura de ciencia ficción y distópica en particular.

Más allá de la historia que se cuenta es esta una obra que aborda la importancia del pensamiento crítico, la libertad de pensamiento y en definitiva la preservación del conocimiento, como podemos apreciar al final de la novela.

Trama: En un futuro aparentemente bastante cercano la tenencia y obviamente la lectura de libros estaba absolutamente prohibida. Un cuerpo policial se dedica al control como si de una plaga se tratara. 

Son de hecho los bomberos quienes se dedican a incendiar, a pegar fuego, a los libros que van encontrando por ahí. 

A eso se dedica el personajes principal, Montag, quien con su brigada de bomberos tiene como misión la de quemar los libros prohibidos pues leer, y por consiguiente pensar, estaba prohibido en una sociedad anestesiada por las drogas y la televisión.

Sin embargo Montag comienza a tener dudas de su profesión. Roba un libro que debe ser entregado a las llamas y todo comienza a complicarse.

Dijo Bradbury: “No trato de describir el futuro. Trato de prevenirlo”.


20 agosto 2024

Recordando a Honoré de Balzac y su Piel de zapa. Por Felipe Bochatay.


        Honoré de Balzac  (Tours, 20 de mayo de 1799 - París, 18 de agosto de 1850) fue un novelista y dramaturgo francés, representante de la llamada novela realista del siglo xix.

        Nadie mejor que él supo prestar una aguda observación de la sociedad del s. XIX en París. La comedia humana fue un proyecto inconcluso de varias novelas cuyo objetivo era describir de forma exhaustiva, y sin filtros, la sociedad francesa postnapoleónica de su tiempo.

        Entre sus obras más importantes encontramos Eugenia Grandent, de 1833; Papá Goriot, de 1835; La mujer de treinta años, de 1842.

            Fue uno de los fundadores del realismo en la literatura europea. Esta obra marcaría el fin de época de la corriente romántica para dar lugar a una nueva corriente que dominaría la segunda mitad del s. xix, el realismo. Esta corriente tuvo la capacidad para describir las peores bajezas pero también las más altas virtudes de la sociedad de su tiempo.

            Por otro lado, no menos importante, es la locación de sus novelas generalmente ambientadas en la ciudad de París, haciendo de ella un personaje principal más que un telón de fondo en el que se mueven los personajes, como por ejemplo la que sería su primer gran éxito literario, La piel de zapa, es la obra que mencionamos para recordarlo en el 174 aniversario de su fallecimiento.  

La peau de chagrín es un juego de palabras puesto que el vocablo chagrín hace referencia a una especie de cuero que se utiliza para la encuadernación de libros pero que también pude significar pena o tristeza. Por tanto bien puede traducirse esta obra como La piel del dolor.

            Esta es una novela de carácter fantástico que fue recibida con elogios de la crítica literaria y del público. De hecho fue un éxito inmediato, lo que le valió ser requerido por los editores para posteriores trabajos. De esta forma, también elogiado por Goethe, pudo ingresar de inmediato a los círculos intelectuales de Francia.

            La piel de zapa es una novela escrita y publicada en 1831. La trama sigue la vida de Raphael de Valentin, un joven ambicioso y pobre que vive en París. Un dato de color es que los personajes de una de sus novelas anteriores aparecen en esta.

         La historia, que no deja de ser fantástica y horrorosa a la vez, comienza con el personaje principal, Raphael, quien arruinado económicamente deambula por las calles de París esperando la nocturnidad para suicidarse arrojándose al Sena. En esas circunstancias es cuando en una tienda de antiguedades se topa con una extraña piel de zapa y donde el vendedor le advierte que la piel tiene el poder de conceder deseos, pero que cada vez que se cumple uno la piel se encoge y la vida del dueño se acorta.

            La historia, que tiene varios elementos autobiográficos, continúa con Raphael comprando la piel y empezando a hacer ciertos sus deseos. De esta forma logra una gran fortuna y éxito social. Sin embargo pronto se dará cuenta que la piel en verdad comienza a encogerse y que con ello se le va la vida.

             Al final Raphael cae en la cuenta de que la verdadera felicidad no proviene de los deseos cumplidos sino de las relaciones humanas y la vida en sí misma.

            Sin dudas la novela explora temas como la codicia, la ambición, el destino de los hombres por su capacidad autodestructiva, y la búsqueda de la felicidad, o peor, las pasiones, temas propios de ese realismo del s. XIX que tan bien es desmenuzado en sus novelas. Y, como si eso fuera poco, con un telón de fondo acorde a la obra, la ciudad de París.


19 agosto 2024

Se viene un relato...


 

Recordando a Brian Aldiss. Felipe Bochatay.

 

-Así es la vida, como siempre se dice al hablar de la muerte (Barbagris).

 

Brian Wilson Aldiss fue un escritor, editor, y crítico literario británico, reconocido como una de las figuras más influyentes en la ciencia ficción del siglo XX. Nació el 18 de agosto de 1925 en East Dereham, Norfolk, Inglaterra, y falleció el 19 de agosto de 2017 en Oxford, Inglaterra.


Aldiss fue ampliamente conocido por su prolífica carrera literaria, que abarcó más de seis décadas, y por sus contribuciones tanto a la ciencia ficción como a la literatura en general.

            De un estilo tal vez por demás literario para los paladares de la ciencia ficción supo granjearse un espacio en los años '60 y '70 del siglo pasado con una obra literaria extensa y potente. Podemos mencionar Invernáculo, Heliconia, o La otra isla del Dr. Moreau.

             Barbagris.

            La novela, escrita en 1964, es fiel representante del género distópico de la época. Quizás no tan conocido como Ballard o el estadounidense Tomas Disch, ha sabido abordar los miedos y temores de una época en que el desastre nuclear estaba a la vuelta de la esquina.

            En este caso, un problema de mala gestión de las armas nucleares, nuevamente las consecuencias no deseadas del manejo de las tecnologías, hace estragos en la humanidad provocando la esterilización de toda la raza humana.


            Con ello comienza el lento declinar de la civilización, como bien puede preverse. En este contexto        el protagonista,
Algernon Timberlane, llamado "Barbagris"  a causa de su larga barba blanca, junto a su esposa y un grupo de personas, un grupo de gerontes sobrevivientes a la tragedia nuclear y al consiguiente declinar de las instituciones propias de la civilización, deambulan por una Inglaterra tan devastada como el resto del mundo.

 

“...el silencio los envolvió mientras permanecían, juntos y separados al mismo tiempo, en la oscuridad. Había mucho entre ellos que nunca habrían podido expresar, corrientes de simpatía y resentimiento, afinidad y aversión: vagas, pero no por eso menos fuertes...”

 

            El lento declinar, como en un apocalipsis suave (podríamos decir un sub género distópico) encuentra a estos ancianos luchando por sobrevivir en un ambiente hostil pero carente de la furia juvenil. En vez de ello tenemos a grupos de ancianos que sobreviven sabedores de que en algún momento nadie podrá cuidar de ellos. Pese a ello Barbagris mantiene una llama de esperanza en su corazón y día a día trata de no sucumbir a la desesperación que genera no solo los problemas diarios para sobrevivir sino el sin sentido de una civilización que da sus últimos estertores.

 

“Habían llegado a una especie de encrucijada, donde el camino atravesaba una carretera que aún mostraba signos de asfalto sobre su accidentada superficie…”

 

            Estamos en 2029 y han pasado cuarenta y ocho años del evento, por lo que desde 1981 no nace un nuevo ser humano. Por tanto los tópicos que va desarrollando Aldiss en la novela pueden ser los propios de una ancianidad contemporánea: la soledad, la desesperanza, el aislamiento y los miedos del no poder con uno mismo, pero todo enmarcado en ese estado de falta de humanidad.

            Con ello también vemos a la naturaleza que reclama para sí sus lugares perdidos, un Támesis desbordado, las calles  de cemento que comienzan a ser derrotadas por la inquebrantable hierba que brota desde el suelo.

            El tono melancólico campea en toda la obra a la par que los pensamientos de Barbagris se van sucediendo frente a los hechos cada vez más desesperantes. Sin embargo, al contrario de lo que se le puede achacar a Ballard con su trilogía distópica, o Tomas Disch como Los genocidas, una imperceptible llama de esperanza para la humanidad se enciende al final de la novela.

 “Mucho de lo que esta anciana tenía que decir resultaba difícil de comprender. Era como si la neblina que se extendía sobre el agua en aquella estación envolviera también la comprensión humana; pero no resultaba difícil de entender que pequeños grupos aislados de sus vecinos desarrollaran un acento y un vocabulario peculiar”.

 

            Algunas conclusiones.

            Esta es una obra propia de la época que ha envejecido muy bien, valga el lugar común del comentario. Aldiss fue conocido por su versatilidad y su capacidad para mezclar géneros, y esta obra es un claro exponente.

Si bien trabajó principalmente desde la ciencia ficción, también escribió obras de fantasía, horror y literatura general. Su enfoque innovador y su deseo de expandir los límites del género lo colocaron en la vanguardia del movimiento de la New Wave de la ciencia ficción en la década de 1960.


Esta obra, como otras de su autoría, aborda un tema recurrente en la obra de Aldiss cual es la relación entre la humanidad y su entorno, a menudo abordando cuestiones ecológicas, el impacto de la tecnología, y la evolución social.

Por su relativa sencillez argumental, sus pocas páginas y su escritura velada de referencias filosóficas, y a veces melancólica, es una novela que hay que leer para poder comprender los miedos de la época. Por todo ello forma parte del canon literario de la ciencia ficción distópica inglesa.

 ¡Te recomiendo que escuches este audio de iVoox! #263 ESCRITORES - La Partida de Felipe Bochatay 

https://go.ivoox.com/rf/119384767

Rock y Jazz en La caza del carnero salvaje.

  “Era también la época de grupos tales como los Doors, los Rolling Stones, los Byrds, los Deep Purple y los Moody Blues. La atmósfera d...