09 enero 2026

Reseña. "All Tomorrows", o la ciencia de la Paleoantropología galáctica. Felipe Bochatay.

 All Tomorrows.



En un futuro muy, muy lejano, los seres humanos han llegado al confín del universo. Este viaje ha costado millones de vida y enormes sacrificios físicos y psicológicos y para C. M. Kosemen todo comienza con la llegada del hombre al planeta Marte.

Así la obra "All Tomorrows" a secas o “Todos los mañanas: Crónica de mil millones de años de las miríadas de especies y variadas fortunas del hombre” (un título muy decimonónico) es una especulación ambiciosa, no solo por el período de tiempo que abarca, o por las modificaciones físicas imaginadas que debe sufrir el ser humano y las vicisitudes a enfrentar, sino también por la proyección “de largo alcance” sobre el devenir de los hombres, o mejor dicho, de los pos-humanos, en las extensas galaxias.

            A mitad de camino entre la ciencia ficción especulativa, la ucronía de largo aliento, la predicción imprecisa de mil millones de años, la arqueología galáctica y la taxonomía biológica, esta obra, de escasas ciento diez páginas, plagada de expresivas y sombrías imágenes, impresiona a la vez que moviliza a pensar desde una perspectiva casi existencialista pues, parafraseando a Max Scheler, no deja de interrogar, literalmente, sobre la posición del hombre en el cosmos. 

            La historia, como dije, comienza con la colonización del planeta Marte y la consiguiente independencia de la Tierra. Ello conlleva a una sangrienta guerra, la muerte de millones de personas y la posterior paz en el sistema solar. Pero una de las consecuencias de esta primera exploración espacial es la primera aunque leve modificación en los cuerpos de los habitantes marcianos, es decir, fuera del entorno de la Tierra. Con ello vamos a presenciar un primer alejamiento de los humanos terrestres y el comienzo del transhumanismo en la historia.

    Luego llegará la conquista de la galaxia en donde los cuerpos van a sufrir modificaciones más trascendentes e impresionantes. Varias de estas especies serán modificadas por medio de ingeniería genética y otras por la propia evolución en su relación con el medio ambiente. Serán llamados como la “Gente Estelar”.

            Sin embargo el universo no es un lugar deshabitado. De pronto se hacen presentes los Qu, una raza muy superior a la humana, que los doblega y juega genéticamente con estos últimos. Como consecuencia de ello se produce una diáspora que dura millones de años hasta que esta civilización continúa su camino de conquista hacia otras galaxias dejando abandonados a estos humanos mutados en seres irreconocibles.

Luego de unos cuantos millones de años más algunas de estas  nuevas razas de transhumanos florecerán, otras involucionarán, pelearán entre sí (Los “Asteromorfos” derrotarán a los “Gravitales” en una corta y sangrienta guerra extinguen a estos) y finalmente todos se extinguirán en un lento languidecer de cientos de millones de años más que incluye el hallazgo del viejo planeta Tierra perdido en las nubes del tiempo.

            Esto lo vamos a saber por quien nos relata la historia, por medio de detalles casi indirectos o indicios, como un paleontólogo actual, un extraño ser, llamado simplemente “El autor”, que nos informa acerca de la extinción de todo tipo de humano en el universo mientras sostiene un cráneo humano de mil millones de años en el planeta Tierra.

            C. M. Kosemen trabajó en este proyecto desde el 2003 hasta publicarlo en 2006 bajo el pseudónimo de Nemo Ramjet, su publicación no siguió los derroteros clásicos ya que se distribuyó en formato PDF gratuito en línea. Esto permitió que lentamente su obra fuera ganando lectores y se ganara un lugar en el mundillo freak. Inclusive se rumorea que este 2025 se publicará en formato papel una obra corregida y ampliada.

El autor reconoce estar fuertemente inspirado en la obra de Olaf Stapledon, en particular Últimos y primeros hombres: una historia del futuro cercano y lejano (Last and First Men: A Story of the Near and Far Future, 1930) en donde se describe la historia de la humanidad a lo largo de dos mil millones de años y dieciocho especies humanas.

Si bien el libro de Stapledon deriva hacia a ingeniería genética y la idea de una súper mente a través de una conciencia compuesta de muchos individuos, que acá no se da, no menos cierto es que existen puentes tendidos entre ambas obras.

Por el abordaje cuasi científico de la obra de N. Ramjet, también se la ha comparado con “Decadencia y Caída del Imperio Romano” (The History of the Decline and Fall of the Roman Empire) de Edward Gibbon, esto es, una obra histórica con un enfoque arqueológico.

All Tomorrows también destaca por la nacionalidad del autor, un artista turco e investigador independiente con formación en arte, paleontología y zoología, lo que bien podría ubicárselo dentro de apartado “ciencia ficción musulmán”, algo de por sí ya bastante extraño. Aunque también, por qué no, dentro del casillero “horror corporal” con total facilidad.

De hecho obtuvo la atención de Jörg Matthias Determann, autor de Islam, Science Fiction and Extraterrestrial Life, que estudia la astrobiología y la ciencia ficción en el mundo musulmán.

            Y a poco que rasquemos algunas comparaciones más se puede emparentar con Man After Man (1990), de Dougal Dixon y prólogo de Brian Aldiss, otra obra de ciencia ficción que se enfrenta con los mismos interrogantes, los de la evolución humana en un futura lejano.



    Por otro lado mientras leía la obra, que cayó en mis manos como consecuencia de la navegación nocturna sin rumbo, me hizo recordar mucho a las obras de Jorge Luis Borges, Manual de zoología fantástica o El libro de los seres imaginarios. Ambos contienen descripciones mágicas de figuras míticas o una enumeración a modo de bestiario que en el caso de All Tomorrows es uno de corte galáctico, aunque sin lugar a dudas debe haber ejemplos mejores y más precisos. Por qué no mencionar, así al pasar a Edgar Rice Burroughs y su saga de aventuras en Marte con seres increíbles.

            En definitiva, la obra en general me resultó curiosa, no es una novela de personajes, pues se trata de la humanidad en sí misma como única protagonista. Sus escasos ciento diez páginas son de fácil lectura además de estar amenizada con profusas imágenes del autor que no hacen más que ilustrar las descripciones y es de fácil acceso en internet.



31 octubre 2025

Datos curiosos de “El Extraño Mundo de Jack”. Felipe Bochatay.

 


Se acerca Halloween y nunca mejor oportunidad para charlar acerca de una película animada muy famosa en los '90, más precisamente fue un 27 de octubre de 1993 cuando el filme animado se estrenó en Estados Unidos. Me refiero a “El extraño mundo de Jack”.

            Para comenzar recordemos brevemente la trama: Cuenta la historia que Jack Skellington, el rey de la Ciudad de Halloween se topa con un portal que lo lleva a la Ciudad de Navidad, donde queda abrumado con los colores y la alegría que inundan el ambiente, lo cual lo lleva a darse cuenta que es justo lo que estaba buscando para renovar su espectáculo. Luego, en su regreso a la Ciudad de Halloween intenta contagiar a sus habitantes con el espíritu festivo navideño, pero, para qué aclararlo,  el sentido de belleza en dicho lugar es muy diferente y ocasiona incontables malentendidos.

            A pesar de que todo empezó como un poema escrito por Burton, la idea pasó por varios cambios interesantes hasta convertirse en la película que es. Tuvo un gran éxito en la taquilla y también con la crítica y, como es de imaginar, fue alabada principalmente por su innovadora animación gracias al uso de la técnica del stop-motion.

            El estatus de culto del que goza en la actualidad también fue posible gracias a sus personajes, la banda sonora del filme y en general el hecho de que se trata de una historia que no solo fue capaz de ganarse a la audiencia, sino que logra hacer que cada año vuelva a ser vista con tanto cariño. Por si fuera poco, estuvo nominada a un Óscar por sus efectos visuales, pero esos son datos que de seguro ya los conocían.



            Dato curioso 1: El director del film es Henry Selick.

            Hay que empezar notando que el director del film El Joven Manos de Tijera no fue el de esta cinta, sino Henry Selick, el de Coraline y la puerta secreta. El Extraño Mundo de Jack fue concebido por Tim Burton, que era parte del departamento de animación de Walt Disney Animation Studios cuando escribió un poema titulado The Nightmare Before Christmas y consideró varias opciones como un especial de televisión narrado por Vincent Price y un cuento para niños.

            Hizo storyboards y artes conceptuales y con la colaboración de Rick Heinrichs se realizaron esculturas de sus personajes. Burton enseñó todo esto a Selick, quien en la época también era uno de los animadores de Disney, la compañía que decidió darle una oportunidad luego del éxito de Vincent, un cortometraje animado en stop-motion de 1982 que había sido diseñado, escrito y dirigido por Burton.

            Así, se empezó a desarrollar El Extraño Mundo de Jack, como un cortometraje de 30 minutos, que sería presentado como un especial de Navidad. Sin embargo, el estudio lo consideró muy raro y se estancó. Burton fue despedido en 1984 y terminó haciendo Beetlejuice y Batman pero cuando se enteró que Disney tenía los derechos se acercó, y gracias al éxito de sus películas es que la compañía volvió a interesarse y tanto él como Selick se comprometieron a trabajar en el proyecto que vio la luz unos años después.

            Dato curioso 2: Danny Elfman completó la banda sonora antes de que el guión estuviera listo.

            Cuando comenzó la producción de El Extraño Mundo de Jack, el guión aún necesitaba algo de tiempo para estar completo. Aquí es cuando entra en escena el compositor Danny Elfman, quien pudo usar su ingenio para completar icónicas canciones de la película antes de que la historia se escribiera por completo, basando su partitura en los detalles que Burton le iba contando poco a poco.



            El compositor compartió este curioso dato con Los Angeles Times en una entrevista de 2015, donde reveló que el cineasta le mostraba bocetos y dibujos para que se familiarice con los personajes, además de que le iba contando partes de la historia descrita en "fragmentos de frases y palabras". Así fue como Elfman tomaba nota de todo lo que podía y con su talento pudo terminar las canciones antes de que el guión estuviera listo y, lo mejor de todo, es que al resto de involucrados la música le pareció perfecta y para el público se volvió inolvidable.

            Dato curioso 3: Elfman es, de hecho, la voz cantante de Jack Skellington.

            Cada vez que Jack Skellington canta en el filme, no estás escuchando la voz del actor Chris Sarandon, quien prestó su voz al personaje principal, sino que en realidad estás escuchando a Danny Elfman, de la banda Oingo Bongo, de la cual era fan Tim Burton. El famoso compositor, ha colaborado con Burton en 16 películas a lo largo de los años, no había imaginado en absoluto que se iba a convertir en la voz de Skellington.


                                        (Danny Elfman)

            Dato curioso 4: Vincent Price fue la primera opción para interpretar a Santa Claus.

            La primera opción, tanto del director Henry Selick como de Burton, para la voz de Santa Claus fue Vincent Price, una leyenda en el mundo de las películas de terror.

            Price se había dispuesto a ser parte de la película, pero en el tiempo en el que el proyecto se estaba produciendo perdió a su esposa Coral Browne y, según Selick, Price quedó tan afligido que su voz era simplemente "demasiado triste" para interpretar a dicho personaje, de acuerdo con la explicación que aparece en el contenido adicional de la película en formato DVD, pasando el papel de Santa a Edward Ivory, quien finalmente lo interpretó.

            Sin embargo, Burton igual trabajó con Price en El joven manos de tijera, cuyo estreno llegó en 1990, y en 1982 hizo un cortometraje en animación stop-motion de 6 minutos llamado Vincent, un homenaje al actor mismo, donde un niño introvertido lo tiene como ídolo.



                                              (Vincent Price)

            Dato curioso 5: La idea surgió cuando Burton vio cómo se vendían los artículos de Halloween y Navidad al mismo tiempo.

            En el comentario del DVD, aparece Tim Burton contando qué fue lo que originó que empezara a pensar en The Nightmare Before Christmas. Allí dijo que al vivir su niñez en California, un lugar que no está marcado por los cambios de estación como en otros lugares de Estados Unidos, lo único que le daba esa sensación de época diferente eran las decoraciones de las respectivas festividades, puesto que ellas le permitían notar ese progreso en el año. Entonces, para la época de otoño e invierno, si bien es cierto que no la vivía como en otros lugares, existía esa mezcla de Halloween y Navidad porque las tiendas esperaban sacar el máximo provecho de ambas celebraciones. Esto le dio esa chispa de curiosidad al cineasta de crear una historia en la que el rey del Halloween se convierte en un intruso de la Navidad.

            Dato curioso 6: El extraño mundo de Jack es una película filmada con la técnica stop-motion, y consta nada menos que de 110 mil fotogramas.

            Como se filmó a 24 cuadros por segundo, había que reposicionar cada personaje 24 veces. Por lo que para lograr un minuto de película, el equipo tardaba una semana.


                                          (Tim Burton)

            Dato curioso 7: Había puertas y pasajes secretos en el set, para que los animadores pudieran moverse y, con ellos, los títeres. Fue una gran labor de coordinación.

            Hablando de títeres, se usaron más de doscientos para representar a todos los personajes de la historia. Entre ellos están la entrañable Sally y el perro Zero.

            En tres años de trabajo para hacer la cinta se utilizaron más de 400 cabezas intercambiables para tener todas las expresiones posibles del protagonista, Jack Skellington.

            Dato curioso 8: El creador de esta historia casi aparece en pantalla.

            La escena era de vampiros jugando hockey con una réplica de su cabeza en lugar de una calabaza, pero la quitaron, fue ideada como una escena post-créditos. Al final ésta se cambió, ya que para muchos era demasiado tenebrosa.

            Dato curioso 9: Jack Skellington aparece en otras películas

            Cuando Jack disfrazado de Santa Claus regala juguetes vemos un pato con ruedas que nos recuerda al del Pingüino en Batman Returns. Pero este dato no serpia importante si no lo pensamos a la inversa: Jack Skellington aparece en otras cintas de Burton: En Jim y el durazno gigante como el Capitán Jack, y en Coraline se ve en una yema de huevo de la Otra madre (la de ojos de botones).




            Al mejor estilo de Marvel, El extraño mundo de Jack también guarda un cameo que muy pocos habían notado, hasta ahora. Se trata de un pato con ruedas idéntico al vehículo utilizado por el Pingüino en Batman Returns, película que como mencionamos, también fue una obra de Tim Burton. Además, en la película hay varios Mickey Mouse escondidos y un Pato Donald.

            Dato curioso 10: La compañía Disney le pidió una secuela al creador de esta fabulosa historia, pero él siempre dijo que no.

            Si hay algo que caracteriza a Disney es ese toque tierno y simpático que le otorga a sus personajes, incluso a aquellos que son villanos. Pero Jack y el resto de los habitantes del mundo de Halloween eran totalmente lo opuesto a Disney, por lo que la gran casa productora intentó agregar ojos tiernos a Jack; algo que Tim Burton impidió ya que se perdería por completo el toque terrorífico de la película.

            Así que para esta noche espero terroríficas pesadillas plagadas de muertos y fantasmas, pero también de simpáticos personajes como los de Tim Burton, o no.




21 septiembre 2025

Reseña: "Victoria", de Knut Hamsun.




 Título original: Victoria (1898).

Idioma original: noruego.

Traducción al castellano: Berta Curiel.

Editorial: Ediciones G.P., Barcelona, 1966.

ISBN: —

 

 Victoria llegó a mis manos casi sin querer, revisando libros viejos, en particular uno sin tapas. Hojas amarilleadas por el tiempo pero en perfectas condiciones para ser leído. Junto a esta obra también comprenden este libro “La madre”, de Pearl S. Buch y “Stalky y Cia.”, de Rudyard Kipling; y es lo que pasa siempre, uno se emociona por encontrar algo en su biblioteca que no recordaba que poseía.

 A primera vista, y como una primera aproximación, esta breve novela, en mi edición consta de unas apretadas cien páginas, Victoria del premio nobel Knut Hamsun sufre un poco mal el paso del tiempo. Escrita en 1898 y con más de un siglo a cuestas, es una novela romántica, muy propia del romanticismo de la época, que no acaba bien, como todas estas historias de amor no correspondido.

  Para abundar en detalles es la típica historia de un amor no correspondido entre dos personas de muy diferentes clases sociales. Ese será el principal escollo entre los dos amantes en secreto desde la primera juventud. La historia comienza cuando ellos se encuentran saliendo de la infancia. Juan es hijo de un molinero y Victoria, quien da título a la novela, es hija de nobles. Inalcanzable para Juan o Johannes, según la traducción, este verá como su amada, a través de cada vez más fríos pero a la vez emotivos encuentros, debe sufrir un noviazgo arreglado dado que el padre de ella se encuentra virtualmente en la ruina.

   La obra avanza con algunos saltos temporales haciendo del arco temporal un elemento importante en la novela. Es la historia de Victoria y Juan, los personajes principales, que van encontrándose tanto en el castillo de la muchacha como en la ciudad y viendo frustradas sus posibilidades de amarse por ese juego de acercamiento y distanciamiento posterior. Por esto y por características propias del personaje Juan es un hombre solitario que lucha por construirse un nombre dentro de la literatura para así ser digno de ella, pero Victoria está destinada a otro hombre a causa de los errores económicos de la familia.

  De un lirismo apabullante, a veces cansador, va, sin embargo, llevando hacia un final un tanto predecible, pero que, confieso, me acabó atrapando. Y eso creo que es lo que importa en una obra. Victoria es un personaje cuanto menos complejo, presa en su situación y en las contradicciones propias, que en una primera lectura puede verse como una chica caprichosa e inmadura. Por el lado de Juan, nos encontramos con un sufriente enamorado que no puede llegar hasta su media naranja por su posición social y económica. Inclusive en aras de ese amor no correspondido se da el lujo de rechazar un amor superficial de otra joven. Así todo ese amor frustrado le sirve para convertirse en un escritor afamado.

   Los personajes secundarios giran en torno al universo del tándem Victoria-Juan, como el profesor, un amigo que se enamora de Victoria, Camila, la niña que Juan salva de morir ahogada y el militar comprometido con Victoria, sus padres y los padres de Juan, cada uno representando el papel que por su posición social les corresponde.

 


“Llegó el otoño. Victoria había regresado al castillo, y la pequeña calle dormía como otras veces, entre las casas y el silencio. Mientras duraba la noche había luz en el cuarto de Juan; su lámpara se encendía al anochecer con las estrellas y se apagaba cuando empezaba a despuntar el día. Trabajaba encarnizadamente en su gran libro.”

        

Su autor.

    Olvidado por su afiliación al nazismo durante la segunda guerra mundial, Knut Hamsun, cuyo nombre real era Knud Pedersen, nació en Lom, Noruega, un 4 de agosto de 1859 y falleció en Grimstad, Noruega, un 19 de febrero de 1952, unos años antes, en 1920, tuvo el honor se ser galardonado con el premio nobel de literatura.

  Su triste orientación política le valió el ostracismo y la vuelta de la espalda de sus connacionales. Acusado de colaboracionista se refugió en una supuesta enfermedad mental para negar dichas acusaciones en relación con el régimen nazi y la traición hacia su pueblo.

  

Sin embargo, no por ello dejó de ser uno de los escritores escandinavos más influyentes de la literatura en Noruega, de hecho algunos lo ubican como uno de los padres de la novela moderna del Siglo XX o el primer moderno, como se lo denominó, y antecedente para escritores de la talla de Stefan Zweig, Hesse, Miller o Kafka. Cuenta en su haber con más de quince novelas publicadas, libros de poemas y obras de teatro y es considerado como uno de los pioneros de la literatura psicológica.




“... Existe un mito referente a un hombre a quien Dios escuchó el ruego de obtener su primero y único amor. Más esto no le proporcionó gran felicidad. ¿Por qué?, me preguntará de nuevo, usted. Pues le contesto que no, por esta sencilla razón que voy a decirle: porque seguidamente ella murió... Naturalmente, uno no tiene la mujer que debería tener...”

 

 La obra.

    La importancia de Victoria radica en el desarrollo o análisis psicológico del amor imposible en relación a las desigualdades de clase, pero también hacia el interior de los personajes, su psicología, explorando los miedos e inseguridades y el dolor que pueden causar. Si bien la prosa, lírica y cargada, ahonda en los pesares psicológicos y afectivos de los personajes, el tratamiento de su interioridad se puede considerar también como una precursora del existencialismo que estaba por llegar y de la novela psicológica. 

  Finalmente y respecto del autor debemos mencionar que de un autor al final solo quedan sus obras y este autor no es la excepción, un autor que al cerrar el libro me hizo reflexionar que durante mi adolescencia fui un romántico decimonónico, bueno, como cualquier adolescente de mi época y Hamsun aplica su óptica sobre la psicología de los personajes. 

 

 

03 agosto 2025

Más malo que mi otro yo. Felipe Bochatay.

 


Puestos a pensar en personajes malvados de la ciencia ficción, o de las artes en general, no puedo dejar de observar que nuestro peor enemigo, nuestro némesis, es el que nos conoce a la perfección. Y quien mejor que uno mismo.

Sabido es que nosotros mismos podemos auto boicotearnos o jugarnos malas pasadas con pensamientos negativos, sin embargo, cuando ese otro yo que habita en nuestro cerebro se materializa, de distintas formas, en nuestra vida, nos vamos a encontrar con que nuestro peor enemigo es nuestro doble, ese otro yo proyectado en o hacia otra entidad, separada de la propia.

El tema ha sido ampliamente desarrollado por la literatura europea desde el siglo XVIII en donde se ha escrito sobre el doble o doppelgänger. En particular la obra de Dostoievsky (1821-1881), El doble, que relata las peripecias de un ignoto empleado público que sufre un descenso gradual hacia la locura merced a la fatídica aparición de su doble, quien le va poniendo zancadillas a su tranquila y ordinaria vida. Aunque sin embargo el máximo exponente de la literatura decimonónica es la visión de Robert L. Stevenson (1850-1894) en El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde.

En la literatura latinoamericana el tema también fue ampliamente tratado, en particular en los orígenes de la ciencia ficción, allá en la primera mitad del siglo XX.

El gran Jorge Luis Borges (1899-1986) sentía aversión por los espejos pues estos no solo pueden llevar a la disolución del yo, relacionándolo con la idea del fetch escocés, un doble que regresa de la muerte para llevarte, sino que también, como dijo en un cuento: “Los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres”. 

O en Borges y yo en donde un Borges teme desaparecer frente a otro Borges. Y en El otro, donde el autor se encuentra con un duplicado de él pero rejuvenecido.

Dice en El centinela:

 Me acecha en los espejos , en la caoba, en los cristales de las tiendas. Una u otra mujer lo ha rechazado y debo compartir su congoja”.

 En Borges el miedo a los espejos trasciende lo físico para adentrarse en lo metafísico, lo existencial y lo filosófico, actuando estos como portales que nos introducen en la psique, en la “sombra” arquetípica, cuestionando en definitiva nuestro propio ser, tema que no es el que nos convoca. Dijo en una entrevista:

 

“En mi casa había un mueble con tres espejos. Yo tenía miedo a que alguno de esos reflejos se pusieran a vivir por cuenta propia...Yo conocí de chico el horror de una multiplicación espectral de la realidad...”

 En Julio Cortazar (1914-1984) el tema del doble se proyecta a través de los sueños, como en Lejana, relato que nos muestra la transmutación de los cuerpos o mejor, de las mentes, de dos mujeres, una adinerada y otra extremadamente pobre. La mujer adinerada será atraída hasta la mendiga para transmutar su mente ocupando una el cuerpo de la otra.

Bioy Casares (1914-1999) lo trata en La invención de Morel con un lunático Dr. Morel que se carga a sus amigos de una desolada isla merced a la idea trasnochada de duplicar sus imágenes por toda la eternidad.

Por otro lado el inclasificable uruguayo Felisberto Hernandez (1902-1964), en El sinverguenza o Diario del sinvergüenza (1957), obra que irónicamente adolece de varias versiones o duplicados, una maldición que también arrastra la obra El doble de Dostoiesvky, relata en forma de múltiples párrafos inconexos un descenso a la locura dado que la sustancia de su yo ha volado por los aires debiendo buscarla en ese “otro”. Dice en esa obra fragmentaria:

 

“...Cuando era niño vi a un enfermo al que le mostraban su propia mano y decía que era de otro. Hace poco tiempo descubrí que yo tenía esa enfermedad desde hacía muchos años. Tal vez habría empezado en aquel tiempo, en una noche en que después de apagada la luz veía andar sola la mano del hombre y metía las mías entre la (sic) cobijas...”

 

Para luego continuar:

 

“Una noche el autor de este diario descubrió que su cuerpo, al cual llama “el sinvergüenza”, no es de él; que su cabeza, a quien llama “ella”, lleva, además, una vida aparte: casi siempre esta (sic) de pensamientos ajenos y suele entenderse con el sinvergüenza y con cualquiera.”

 Julio Garmendia (1898-1977), desde su relato El difunto y yo, introduce en la realidad, por lo menos en la del protagonista del relato, a su alter ego, quien destruye en pocos días la vida que llevaba y con ello su cordura pues su unidad se rompe y con ello, al mejor estilo de Kafka, se produce el quiebre de un orden, destruyendo a ese ser desdoblado por su alter ego para ocupar su lugar, inclusive frente a su esposa. 

Por otro lado Gastão Cruls (1888-1959), escritor brasilero de ascendencia belga, más conocido por su obra A Amazonia misteriosa, publica hacia 1938 un relato, Meu Sosia, donde explora el tema del doble desde el absurdo de ver aparecer en una biblioteca a su copia, una copia perfecta de él que se encuentra documentándose para escribir un libro similar al que el original está escribiendo.

Como en el caso anterior, el “original”, en un proceso diario que lo lleva desde la sorpresa a la locura, verá claudicar sus fuerzas, en un hospital, frente a este doble que lo acaba superando.

Ricardo Piglia lo dice a través de su alter ego (?)  Emilio Renzi en su cuento Un pez en el hielo: “Lo que tememos más secretamente siempre ocurre”.

Transcribo la parte del cuento pues no tiene desperdicio:

 

“...

Dos días después, en el tren que lo trajo a Turín, vio a otro amigo que salía del vagón comedor, era Mario. Emilio se levantó sonriendo y Mario pasó por el pasillo como si él fuera invisible. Empezó a creer que teníamos un doble en el otro continente, el mundo era un espejo, y todo estaba duplicado pero fuera de lugar.

Una mujer igual a Inés con el hombre de pelo blanco era demasiada coincidencia. Los dos dobles iguales en el otro lado del mundo. No podía ser, desvariaba. Atacado por un impulso mimético, veía todo repetido, construía réplicas. Hacía días que no hablaba con nadie. Quizás era eso. O quizás tenía razón y pronto iba a encontrar a alguien que era él mismo (pelo crespo, anteojos, cara de sonámbulo) y entonces… ya sabía lo que le pasaba a los que encontraban a su doppelgänger.”

 

Tal vez, como lo manifiesta el psiquiatra Otto Rank, en su ensayo de 1914, El Doble, existe una relación entre el lado angustioso y desconcertante de la aparición del doble en la literatura y las creencias de las civilizaciones antiguas sobre la muerte y sobre la inmortalidad del alma, sin dejar de observar las psiques de los que escribieron sobre esta temática.

Quizás, veladamente, todos estos autores rindan tributo a los arquetipos de Carl Jung, en particular a la “sombra”, ese ser oscuro que asecha desde lo más profundo de nuestro ser y que amenaza constantemente en convertirse en nuestro peor enemigo.

(Publicado originalmente el 12 de enero de 2025 en: 

https://www.ciencia-ficcion.com/varios/firmas/f20250112k.htm)







Reseña. "All Tomorrows", o la ciencia de la Paleoantropología galáctica. Felipe Bochatay.

  All Tomorrows . En un futuro muy, muy lejano, los seres humanos han llegado al confín del universo. Este viaje ha costado millones de vida...