27 febrero 2026

El juego del ahorcamiento. Entre lo sociológico y lo macabro. Felipe Bochatay.

 

                                              (Imagen: https://helen-marshall.com/)


«Vivir tan cerca de la muerte te volvía un poco loco»[1].

La autora.

  El juego del ahorcamiento (The Hanging Game, el título en inglés) llegó a mí gracias a la traducción al castellano de @marcheto para su blog Cuentos para Algernon[2]. Si bien es un relato que ya tiene sus años, publicado en 2013, esta es «... una inquietante historia... », al decir de la misteriosa Marcheto, artífice de estas enormes traducciones.

            Si bien la propietaria del proyecto de Cuentos para Algernon lo describe a la perfección[3], no por ello voy a dejar de mencionarlo también. Su autora, Helen Marshall[4], es canadiense y posee un Doctorado (PhD) en Estudios Medievales por el Centre for Medieval Studies, Universidad de Toronto, y está especializada en literatura medieval.

                                                        (Imagen: https://x.com/CuentosAlgernon)

            Ha ganado los Premios World Fantasy Award, Shirley Jackson Award y Sydney J. Bounds Award. Asimismo ha sido finalista de premios como el Bram Stoker, British Fantasy Award, Aurora Award y Sunburst Award.

            Como dice en su página web, es una escritora que aborda, desde la ficción especulativa (fantasía, terror, ciencia ficción), el diálogo entre pasado y presente, el uso de los mitos, la corporalidad, la memoria, la herencia cultural y el trauma histórico. No por algo realizó estudios posdoctorales en la Universidad de Oxford, centrada en la literatura producida durante el período de la Peste Negra del siglo XIV. Actualmente se desempeña como Senior Lecturer en Escritura Creativa en la Universidad de Queensland (Australia).

                                                     (Imagen: https://helen-marshall.com/)

          Publicado originalmente como relato independiente en la revista digital Tor.com en 2013, un sitio web que publica ficción corta de ciencia ficción y fantasía, luego se publicó en el libro de cuentos Gifts for the One Who Comes After (2014). Entre sus obras encontramos: Hair Side, Flesh Side (2012, relatos), The Migration (2019, novela), The Gold Leaf Executions (2023, novela) y la más reciente The Lady, the Tiger and the Girl Who Loved Death, publicada hace solo unos meses, en 2025.



                                                          (Imagen: https://helen-marshall.com/)

            En su página podemos leer que su novela debut, The Migration (2019), abogaba por la necesidad de mantener la esperanza, incluso en las peores circunstancias. Fue uno de los libros de ciencia ficción más destacados del año según The Guardian. Asimismo en 2020, fue preseleccionada para el Premio Sunburst de Literatura Fantástica Canadiense, así como para el Premio Robert Holdstock a la mejor novela de fantasía y el Premio August Derleth a la mejor novela de terror de la British Fantasy Society. Fue la segunda vez en la historia de los premios que una novela figuraba en ambos premios, y la primera vez que una escritora lo hacía.


                                                       (Imagen: https://helen-marshall.com/)

El juego desde la ciencia. Karma y misterio.

            El karma puede manifestarse de muchas maneras, o por lo menos así lo percibo. En este caso la autora recurre a un juego que, al parecer, es bastante común entre los adolescentes y que ha sido objeto de estudios sociológicos dentro del amplio campo de los comportamientos adolescentes.

Según E. Barbería-Marcalain ab, J. Corrons-Perramon a, J.M. Suelves c, S. Crespo Alonso a, J. Castellá-García a y J. Medallo-Muñiz en El juego de la asfixia: un juego potencialmente mortal[5] (The choking game: a potentially lethal game):

 

«Los juegos asfícticos son un comportamiento conocido entre los adolescentes, pero no descrito hasta el momento en la literatura científica española. Se trata de comportamientos que buscan una breve euforia debida a la disminución del flujo de oxígeno en el cerebro... A partir de los 14 años se incrementa notablemente la incidencia de lesiones derivadas de mecanismos no intencionados (como colisiones de vehículos, caídas, e intoxicaciones) e intencionados (agresiones, intentos de suicidio, etc.), que constituyen el primer grupo de causas de mortalidad entre los adolescentes de 15 a 19 años de ambos sexos, aunque de forma más relevante en el grupo de los chicos (representan el 79,3% de los fallecimientos)...

«Descripción del caso: … Adolescente varón de 15 años, hallado cadáver a las 20h de un día laborable por su madre en una habitación de su domicilio habitual, en posición de genuflexión, con los codos apoyados sobre un colchón y el cuello colocado dentro de un lazo en forma de «U» atado a la parte alta de la litera. En el momento del fallecimiento el adolescente jugaba con el lazo a comprimir progresivamente el cuello y experimentar la sensación de reducción de aporte de oxígeno... ».

 

Alerta spoilers. El cuento.

Recurro a esta nota introductoria porque es interesante observar cómo la ficción se suele nutrir de la realidad para producir una obra, en este caso literaria, que Helen Marshall se encarga de llevar por vericuetos espeluznantes.


                               (Imagen: https://cuentosparaalgernon.wordpress.com/author/marcheto/)

Entonces, regresando al relato, de una veracidad sociológica impresionante, unos adolescentes, que viven en una zona apartada, boscosa, dedicada a la explotación maderera y en la que suelen aparecer osos, tienen por costumbre jugar un juego que roza con lo ritual dadas las reglas y métodos aplicables.

 

«... nosotros éramos niños y no podíamos disparar a los osos, de modo que para nosotros quedaba el juego del ahorcamiento. Esas eran las locuras que se apoderaban de nosotros. Osos y ahorcamiento. La primera vez que jugué no era más que una cría flacucha de doce años a la que le estaban saliendo las pecas estivales... »

 

En el relato, contado en primera persona por Skye, de doce años, ella y su hermano, Travers Thornton, de quince, se adentran en el bosque lanzados a jugar o en todo caso realizar el ritual.

                                            (Imagen: https://helen-marshall.com/)

«Para nosotros, el juego del ahorcamiento era algo sagrado, lo más sagrado que conocíamos, con una excepción, de la que también os tendré que hablar, que eran los osos... Todos teníamos que jugar, burlando a la muerte... ».

 

El juego del ahorcamiento, como también lo detalla el estudio sociológico, tenía reglas claras que, según Skye, no debían saltarse.

 

«El juego del ahorcamiento tenía reglas, sí, las siguientes: había que utilizar cuerda de seguridad para trabajos de altura, como ya he dicho, y tenías que robarla; el árbol debía ser un fresno y había que participar de manera voluntaria. Nadie podía obligarte. No podías jugar en respuesta a un reto, desafío o provocación, no funcionaría».

 

Travers Thornton entonces oficia de sacerdote y ejecutante del ahorcamiento de su hermana. Así Skye comienza a relatar cómo fue su iniciación.

 

«Skye Thornton —dijo—, te entrego a Mentoncaído, el Lancero, la Carga del Patíbulo. Te entrego al Padre de los Osos. —Y tocó mi costado izquierdo con la vara de castaño que había traído para ello—. Ahora cuéntame qué ves».

 

Eso es lo impresionante del relato, que si se cumple al pie de la letra con el ritual, llegan mensajes crípticos del algún lugar, o del más allá, presumiblemente en forma de epifanías, que deben interpretarse, pero de una verdad implacable. Así que luego de pender colgada de la soga, su hermano la golpea con la vara y la descuelga. Con ese golpe, ejecutado con una vara de castaño en el costado, invoca a Montecaído, y luego el sacerdote, y solo él, puede escuchar la epifanía del casi muerto, esa verdad revelada que, aunque demore años en cumplirse, indefectiblemente sucede cuando sale de la boca de quien pendió de la soga hasta casi la muerte y que yace inconsciente en el piso.


                                              (Imagen: https://helen-marshall.com/)

Sin embargo, recuerda Skye, en una de las experiencias la cosa terminó mucho peor.

 

«No recuerdo qué le conté a Travers. Ninguno sabíamos lo que habíamos visto, y a nadie se le permitía hablar de ello después. Esas eran las reglas. No obstante, me acuerdo de algunas de las historias».

 

La última vez que juegan el juego una niña muere. Como ocurre lo sabemos gracias a Skye que se encarga de llevarnos al bosque junto a sus amigos. Cuando comienzan con el ritual, una adolescente pende del árbol, apenas descansando los pies sobre un apoyo, pero hace su inoportuna aparición un oso. Los niños se asustan, huyen, y la cosa se sale de control.

 

«Aquel día habíamos ido a jugar cuatro: Travers y yo, Ingrid Sullivan (la hija del tractorista que había matado dos osos más que mi padre aquel verano) y Barth Gibbons».

 

                                                        (Imagen: https://helen-marshall.com/)

El oso huye, se va, pero para los niños la situación es desesperante, Ingrid pende de la soga dando sus últimos estertores. La descuelgan y Travers...

 

«Travers había salido de debajo y ahora tenía la oreja pegada a su boca. Al principio creí que estaba tratando de averiguar si aún respiraba, pero claro, no era eso, estaba escuchando. Estaba escuchando para asegurarse de no perderse ni una de las palabras que ella dijera... lo que habló esa voz áspera y susurrante que no alcancé a oír bien... No sé qué dijo, pero Travers palideció y, cuando ella concluyó, su cuerpo dejó de temblar... —El viejo Mentoncaído quería que ella pagase la deuda de sangre de su padre —dijo Travers... »

 

Es acá donde el cuento abre otro camino distinto al que venía transitando. Entra en juego el karma. Ingrid era la hija de quien detentaba el record en matar osos en la zona.

Según nos relata Skye el padre de Ingrid, el viejo Sullivan mató, con un Remington modelo 7, a once osos en una semana, algo de lo que un tanto livianamente se lamenta nuestra protagonista ya que su padre no logró romper ese record, asesinando tan solo a nueve osos en una semana.

Este dato no es menor dado que, luego de que el juego iniciático saliera mal,  el karma, o Montecaído, como quieran llamarlo, se cobra revancha. Ingrid muere en la soga y Skye deberá pagarlo de otra manera, con su cuerpo, las sandeces de sus padres. Porque quien nos cuenta la historia es la Skye adulta que ha superado la prueba.

 «... No te rindas, ¿vale? Ya casi has terminado de pagar... », le dice Travers por teléfono, luego de que Skye pierda nueve embarazos.

 Entre lo raro y lo espeluznante. Algunas palabras finales

En resumen, el relato, que aparenta referirse acerca de unos niños casi adolescentes, sirve de excusa para otra historia que lentamente sube a la superficie, la de la matanza de osos de forma casi deportiva por los adultos del pueblo y el consiguiente karma.

De esta forma podemos decir que, jugando con las ideas de Mark Fisher acerca de lo raro y lo espeluznante, en relación a este relato, ambos conceptos son fuente primigenia del terror. En este sentido, lo raro es «… aquello que no debería estar allí…»[6], en algo que no encaja con la realidad cotidiana o, mejor dicho, con la forma que tenemos de concebir la realidad; y lo espeluznante se refiere a una falta, «… a un tipo particular de experiencia estética…  (que) se constituye por una falta de ausencia o por una falta de presencia…»[7]

A todo ejemplo, osos pueden aparecer en cualquier lado, chicos que juegan a asfixiarse, también, pero aquello que no debería estar allí es que los ahorcados digan sus premoniciones en trance, unas premoniciones de una absoluta certeza. La sensación de lo espeluznante (the eerie) surge en este cuento, siguiendo a Fisher, si hay una presencia cuando no debería haber nada, en este caso la voz premonitoria que aparece cuando el juego, que puede ser raro, pero no espeluznante y que funciona como dispositivo de activación de lo espeluznante.

Más que introducir una alteridad monstruosa, El juego del ahorcamiento nos revela que el mundo ya estaba habitado por una presencia que no podemos controlar. El efecto inquietante del relato no proviene de la aparición explícita de lo imposible, sino de la idea de que determinados procedimientos, como un juego, una fórmula, una repetición ritual, permiten que algo latente se manifieste, en este caso bajo la forma del karma.

En los términos propuestos por Mark Fisher, el cuento se inscribe con mayor claridad en la categoría de lo espeluznante que en la de lo raro. No se trata de una ruptura visible del orden de la realidad, sino de la percepción de una presencia o una respuesta allí donde no debería haber nada. El verdadero horror no es que algo extraño llegue, sino que algo responda de la forma en que lo hace.



[1] Todos extractos del relato corresponden a la traducción de Marcheto en https://cuentosparaalgernon.wordpress.com/2026/01/19/el-juego-del-ahorcamiento-de-helen-marshall/

[2] https://cuentosparaalgernon.wordpress.com/

[3] https://cuentosparaalgernon.wordpress.com/2026/01/19/el-juego-del-ahorcamiento-de-helen-marshall/

[4] https://helen-marshall.com/

[5] https://www.analesdepediatria.org/es-linkresolver-el-juego-asfixia-un-juego-S1695403310003127

[6] Lo raro y lo espeluznante. Mark Fisher. Alpha Decay. Barcelona. 2016. Pág. 12.

[7] Ídem 6. Pág. 75.

09 enero 2026

Reseña. "All Tomorrows", o la ciencia de la Paleoantropología galáctica. Felipe Bochatay.

 All Tomorrows.



En un futuro muy, muy lejano, los seres humanos han llegado al confín del universo. Este viaje ha costado millones de vida y enormes sacrificios físicos y psicológicos y para C. M. Kosemen todo comienza con la llegada del hombre al planeta Marte.

Así la obra "All Tomorrows" a secas o “Todos los mañanas: Crónica de mil millones de años de las miríadas de especies y variadas fortunas del hombre” (un título muy decimonónico) es una especulación ambiciosa, no solo por el período de tiempo que abarca, o por las modificaciones físicas imaginadas que debe sufrir el ser humano y las vicisitudes a enfrentar, sino también por la proyección “de largo alcance” sobre el devenir de los hombres, o mejor dicho, de los pos-humanos, en las extensas galaxias.

            A mitad de camino entre la ciencia ficción especulativa, la ucronía de largo aliento, la predicción imprecisa de mil millones de años, la arqueología galáctica y la taxonomía biológica, esta obra, de escasas ciento diez páginas, plagada de expresivas y sombrías imágenes, impresiona a la vez que moviliza a pensar desde una perspectiva casi existencialista pues, parafraseando a Max Scheler, no deja de interrogar, literalmente, sobre la posición del hombre en el cosmos. 

            La historia, como dije, comienza con la colonización del planeta Marte y la consiguiente independencia de la Tierra. Ello conlleva a una sangrienta guerra, la muerte de millones de personas y la posterior paz en el sistema solar. Pero una de las consecuencias de esta primera exploración espacial es la primera aunque leve modificación en los cuerpos de los habitantes marcianos, es decir, fuera del entorno de la Tierra. Con ello vamos a presenciar un primer alejamiento de los humanos terrestres y el comienzo del transhumanismo en la historia.

    Luego llegará la conquista de la galaxia en donde los cuerpos van a sufrir modificaciones más trascendentes e impresionantes. Varias de estas especies serán modificadas por medio de ingeniería genética y otras por la propia evolución en su relación con el medio ambiente. Serán llamados como la “Gente Estelar”.

            Sin embargo el universo no es un lugar deshabitado. De pronto se hacen presentes los Qu, una raza muy superior a la humana, que los doblega y juega genéticamente con estos últimos. Como consecuencia de ello se produce una diáspora que dura millones de años hasta que esta civilización continúa su camino de conquista hacia otras galaxias dejando abandonados a estos humanos mutados en seres irreconocibles.

Luego de unos cuantos millones de años más algunas de estas  nuevas razas de transhumanos florecerán, otras involucionarán, pelearán entre sí (Los “Asteromorfos” derrotarán a los “Gravitales” en una corta y sangrienta guerra extinguen a estos) y finalmente todos se extinguirán en un lento languidecer de cientos de millones de años más que incluye el hallazgo del viejo planeta Tierra perdido en las nubes del tiempo.

            Esto lo vamos a saber por quien nos relata la historia, por medio de detalles casi indirectos o indicios, como un paleontólogo actual, un extraño ser, llamado simplemente “El autor”, que nos informa acerca de la extinción de todo tipo de humano en el universo mientras sostiene un cráneo humano de mil millones de años en el planeta Tierra.

            C. M. Kosemen trabajó en este proyecto desde el 2003 hasta publicarlo en 2006 bajo el pseudónimo de Nemo Ramjet, su publicación no siguió los derroteros clásicos ya que se distribuyó en formato PDF gratuito en línea. Esto permitió que lentamente su obra fuera ganando lectores y se ganara un lugar en el mundillo freak. Inclusive se rumorea que este 2025 se publicará en formato papel una obra corregida y ampliada.

El autor reconoce estar fuertemente inspirado en la obra de Olaf Stapledon, en particular Últimos y primeros hombres: una historia del futuro cercano y lejano (Last and First Men: A Story of the Near and Far Future, 1930) en donde se describe la historia de la humanidad a lo largo de dos mil millones de años y dieciocho especies humanas.

Si bien el libro de Stapledon deriva hacia a ingeniería genética y la idea de una súper mente a través de una conciencia compuesta de muchos individuos, que acá no se da, no menos cierto es que existen puentes tendidos entre ambas obras.

Por el abordaje cuasi científico de la obra de N. Ramjet, también se la ha comparado con “Decadencia y Caída del Imperio Romano” (The History of the Decline and Fall of the Roman Empire) de Edward Gibbon, esto es, una obra histórica con un enfoque arqueológico.

All Tomorrows también destaca por la nacionalidad del autor, un artista turco e investigador independiente con formación en arte, paleontología y zoología, lo que bien podría ubicárselo dentro de apartado “ciencia ficción musulmán”, algo de por sí ya bastante extraño. Aunque también, por qué no, dentro del casillero “horror corporal” con total facilidad.

De hecho obtuvo la atención de Jörg Matthias Determann, autor de Islam, Science Fiction and Extraterrestrial Life, que estudia la astrobiología y la ciencia ficción en el mundo musulmán.

            Y a poco que rasquemos algunas comparaciones más se puede emparentar con Man After Man (1990), de Dougal Dixon y prólogo de Brian Aldiss, otra obra de ciencia ficción que se enfrenta con los mismos interrogantes, los de la evolución humana en un futura lejano.



    Por otro lado mientras leía la obra, que cayó en mis manos como consecuencia de la navegación nocturna sin rumbo, me hizo recordar mucho a las obras de Jorge Luis Borges, Manual de zoología fantástica o El libro de los seres imaginarios. Ambos contienen descripciones mágicas de figuras míticas o una enumeración a modo de bestiario que en el caso de All Tomorrows es uno de corte galáctico, aunque sin lugar a dudas debe haber ejemplos mejores y más precisos. Por qué no mencionar, así al pasar a Edgar Rice Burroughs y su saga de aventuras en Marte con seres increíbles.

            En definitiva, la obra en general me resultó curiosa, no es una novela de personajes, pues se trata de la humanidad en sí misma como única protagonista. Sus escasos ciento diez páginas son de fácil lectura además de estar amenizada con profusas imágenes del autor que no hacen más que ilustrar las descripciones y es de fácil acceso en internet.



31 octubre 2025

Datos curiosos de “El Extraño Mundo de Jack”. Felipe Bochatay.

 


Se acerca Halloween y nunca mejor oportunidad para charlar acerca de una película animada muy famosa en los '90, más precisamente fue un 27 de octubre de 1993 cuando el filme animado se estrenó en Estados Unidos. Me refiero a “El extraño mundo de Jack”.

            Para comenzar recordemos brevemente la trama: Cuenta la historia que Jack Skellington, el rey de la Ciudad de Halloween se topa con un portal que lo lleva a la Ciudad de Navidad, donde queda abrumado con los colores y la alegría que inundan el ambiente, lo cual lo lleva a darse cuenta que es justo lo que estaba buscando para renovar su espectáculo. Luego, en su regreso a la Ciudad de Halloween intenta contagiar a sus habitantes con el espíritu festivo navideño, pero, para qué aclararlo,  el sentido de belleza en dicho lugar es muy diferente y ocasiona incontables malentendidos.

            A pesar de que todo empezó como un poema escrito por Burton, la idea pasó por varios cambios interesantes hasta convertirse en la película que es. Tuvo un gran éxito en la taquilla y también con la crítica y, como es de imaginar, fue alabada principalmente por su innovadora animación gracias al uso de la técnica del stop-motion.

            El estatus de culto del que goza en la actualidad también fue posible gracias a sus personajes, la banda sonora del filme y en general el hecho de que se trata de una historia que no solo fue capaz de ganarse a la audiencia, sino que logra hacer que cada año vuelva a ser vista con tanto cariño. Por si fuera poco, estuvo nominada a un Óscar por sus efectos visuales, pero esos son datos que de seguro ya los conocían.



            Dato curioso 1: El director del film es Henry Selick.

            Hay que empezar notando que el director del film El Joven Manos de Tijera no fue el de esta cinta, sino Henry Selick, el de Coraline y la puerta secreta. El Extraño Mundo de Jack fue concebido por Tim Burton, que era parte del departamento de animación de Walt Disney Animation Studios cuando escribió un poema titulado The Nightmare Before Christmas y consideró varias opciones como un especial de televisión narrado por Vincent Price y un cuento para niños.

            Hizo storyboards y artes conceptuales y con la colaboración de Rick Heinrichs se realizaron esculturas de sus personajes. Burton enseñó todo esto a Selick, quien en la época también era uno de los animadores de Disney, la compañía que decidió darle una oportunidad luego del éxito de Vincent, un cortometraje animado en stop-motion de 1982 que había sido diseñado, escrito y dirigido por Burton.

            Así, se empezó a desarrollar El Extraño Mundo de Jack, como un cortometraje de 30 minutos, que sería presentado como un especial de Navidad. Sin embargo, el estudio lo consideró muy raro y se estancó. Burton fue despedido en 1984 y terminó haciendo Beetlejuice y Batman pero cuando se enteró que Disney tenía los derechos se acercó, y gracias al éxito de sus películas es que la compañía volvió a interesarse y tanto él como Selick se comprometieron a trabajar en el proyecto que vio la luz unos años después.

            Dato curioso 2: Danny Elfman completó la banda sonora antes de que el guión estuviera listo.

            Cuando comenzó la producción de El Extraño Mundo de Jack, el guión aún necesitaba algo de tiempo para estar completo. Aquí es cuando entra en escena el compositor Danny Elfman, quien pudo usar su ingenio para completar icónicas canciones de la película antes de que la historia se escribiera por completo, basando su partitura en los detalles que Burton le iba contando poco a poco.



            El compositor compartió este curioso dato con Los Angeles Times en una entrevista de 2015, donde reveló que el cineasta le mostraba bocetos y dibujos para que se familiarice con los personajes, además de que le iba contando partes de la historia descrita en "fragmentos de frases y palabras". Así fue como Elfman tomaba nota de todo lo que podía y con su talento pudo terminar las canciones antes de que el guión estuviera listo y, lo mejor de todo, es que al resto de involucrados la música le pareció perfecta y para el público se volvió inolvidable.

            Dato curioso 3: Elfman es, de hecho, la voz cantante de Jack Skellington.

            Cada vez que Jack Skellington canta en el filme, no estás escuchando la voz del actor Chris Sarandon, quien prestó su voz al personaje principal, sino que en realidad estás escuchando a Danny Elfman, de la banda Oingo Bongo, de la cual era fan Tim Burton. El famoso compositor, ha colaborado con Burton en 16 películas a lo largo de los años, no había imaginado en absoluto que se iba a convertir en la voz de Skellington.


                                        (Danny Elfman)

            Dato curioso 4: Vincent Price fue la primera opción para interpretar a Santa Claus.

            La primera opción, tanto del director Henry Selick como de Burton, para la voz de Santa Claus fue Vincent Price, una leyenda en el mundo de las películas de terror.

            Price se había dispuesto a ser parte de la película, pero en el tiempo en el que el proyecto se estaba produciendo perdió a su esposa Coral Browne y, según Selick, Price quedó tan afligido que su voz era simplemente "demasiado triste" para interpretar a dicho personaje, de acuerdo con la explicación que aparece en el contenido adicional de la película en formato DVD, pasando el papel de Santa a Edward Ivory, quien finalmente lo interpretó.

            Sin embargo, Burton igual trabajó con Price en El joven manos de tijera, cuyo estreno llegó en 1990, y en 1982 hizo un cortometraje en animación stop-motion de 6 minutos llamado Vincent, un homenaje al actor mismo, donde un niño introvertido lo tiene como ídolo.



                                              (Vincent Price)

            Dato curioso 5: La idea surgió cuando Burton vio cómo se vendían los artículos de Halloween y Navidad al mismo tiempo.

            En el comentario del DVD, aparece Tim Burton contando qué fue lo que originó que empezara a pensar en The Nightmare Before Christmas. Allí dijo que al vivir su niñez en California, un lugar que no está marcado por los cambios de estación como en otros lugares de Estados Unidos, lo único que le daba esa sensación de época diferente eran las decoraciones de las respectivas festividades, puesto que ellas le permitían notar ese progreso en el año. Entonces, para la época de otoño e invierno, si bien es cierto que no la vivía como en otros lugares, existía esa mezcla de Halloween y Navidad porque las tiendas esperaban sacar el máximo provecho de ambas celebraciones. Esto le dio esa chispa de curiosidad al cineasta de crear una historia en la que el rey del Halloween se convierte en un intruso de la Navidad.

            Dato curioso 6: El extraño mundo de Jack es una película filmada con la técnica stop-motion, y consta nada menos que de 110 mil fotogramas.

            Como se filmó a 24 cuadros por segundo, había que reposicionar cada personaje 24 veces. Por lo que para lograr un minuto de película, el equipo tardaba una semana.


                                          (Tim Burton)

            Dato curioso 7: Había puertas y pasajes secretos en el set, para que los animadores pudieran moverse y, con ellos, los títeres. Fue una gran labor de coordinación.

            Hablando de títeres, se usaron más de doscientos para representar a todos los personajes de la historia. Entre ellos están la entrañable Sally y el perro Zero.

            En tres años de trabajo para hacer la cinta se utilizaron más de 400 cabezas intercambiables para tener todas las expresiones posibles del protagonista, Jack Skellington.

            Dato curioso 8: El creador de esta historia casi aparece en pantalla.

            La escena era de vampiros jugando hockey con una réplica de su cabeza en lugar de una calabaza, pero la quitaron, fue ideada como una escena post-créditos. Al final ésta se cambió, ya que para muchos era demasiado tenebrosa.

            Dato curioso 9: Jack Skellington aparece en otras películas

            Cuando Jack disfrazado de Santa Claus regala juguetes vemos un pato con ruedas que nos recuerda al del Pingüino en Batman Returns. Pero este dato no serpia importante si no lo pensamos a la inversa: Jack Skellington aparece en otras cintas de Burton: En Jim y el durazno gigante como el Capitán Jack, y en Coraline se ve en una yema de huevo de la Otra madre (la de ojos de botones).




            Al mejor estilo de Marvel, El extraño mundo de Jack también guarda un cameo que muy pocos habían notado, hasta ahora. Se trata de un pato con ruedas idéntico al vehículo utilizado por el Pingüino en Batman Returns, película que como mencionamos, también fue una obra de Tim Burton. Además, en la película hay varios Mickey Mouse escondidos y un Pato Donald.

            Dato curioso 10: La compañía Disney le pidió una secuela al creador de esta fabulosa historia, pero él siempre dijo que no.

            Si hay algo que caracteriza a Disney es ese toque tierno y simpático que le otorga a sus personajes, incluso a aquellos que son villanos. Pero Jack y el resto de los habitantes del mundo de Halloween eran totalmente lo opuesto a Disney, por lo que la gran casa productora intentó agregar ojos tiernos a Jack; algo que Tim Burton impidió ya que se perdería por completo el toque terrorífico de la película.

            Así que para esta noche espero terroríficas pesadillas plagadas de muertos y fantasmas, pero también de simpáticos personajes como los de Tim Burton, o no.




El juego del ahorcamiento. Entre lo sociológico y lo macabro. Felipe Bochatay.

                                                (Imagen: https://helen-marshall.com/) « Vivir tan cerca de la muerte te volvía un poco loco ...